Aquí un crucifijo, con perdón

El Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 2 de Valladolid ha dictado una sentencia polémica que obliga al colegio público Macías Picavea a retirar los crucifijos de las aulas y de los espacios comunes, como resultado de la demanda interpuesta por un grupo de padres en 2005.

Según se extrae de la sentencia del juez, el mantenimiento de los símbolos religiosos en este centro educativo conculcaría «derechos fundamentales» consagrados en los artículos 14* y 16.1** de la Constitución, referidos a la igualdad y la libertad de conciencia.

La causa ha sido defendida por la Asociación Cultural Escuela Laica de Valladolid, cuyo portavoz, Fernando Pastor considera la sentencia como “un triunfo de la higiene democrática” frente a una realidad “de otro tiempo, preconstitucional, basada en el nacional-catolicismo”.

La cuestión es si se va a aplicar ese mismo criterio para todo y vamos a prohibir también acudir al colegio con velo, si se va a obligar a los niños musulmanes a comer cerdo como al resto o a comer durante el Ramadán, si se van a suprimir las fiestas de Navidades y Semana Santa. Seguro que todo eso no se hace, no conviene.

Lo malo es que yo me crié en un colegio con un crucifijo (y una foto del Rey) y yo sin saber que me he estado educando sin higiene democrática. Espero que con una ducha pueda solucionarlo.
*Artículo 14 de la Constitución: “Los españoles son iguales ante la Ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.”

**Artículo 16.1 de la Constitución: “Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la Ley.”